Sin duda, los Medios Masivos de Comunicación han fungido un papel importante en nuestra sociedad desde el momento en que fueron creados. Es una gran herramienta para informar, entretener o formar masas. Lo que en otras palabras, significa que más personas pueden tener acceso a información, entretenimiento y formación de una manera mucho más rápida y eficaz. Algo que por mucho tiempo, fue discriminado y limitado.
Pero
como toda herramienta, dependiendo del uso que se le dé, es el impacto que
provoca en el resto de la sociedad. Por lo que dependiendo de ese uso o
aplicación, es como podrían ser clasificados como herramientas positivas o
negativas. Ya que, el poder e influencia que los medios masivos tienen con las
masas o la sociedad llegó a ser mucho mayor del esperado. Generando un debato
sobre que tan buenos o malos pueden ser y las restricciones que deben aplicarse
a estos medios.
Ya
que como se pudo ver a lo largo de este E-Paper, la comunicación en masa busca
reducir la individualidad, para así hacer llegar su mensaje sin problemas.
Separando del entorno cultural, ideológico y personal para hacer a una persona
pertenecer a un grupo y hacer a ese grupo una masa.
Gracias
a la investigación y ciencia detrás de dichos medios, otro factor cuestionable
de los medios masivos de comunicación, y que generan gran debate entre sus
aspectos positivos y negativos, son el “Media Effect”. Ya que, puesto que
alguien más transmite la información que recibimos, también tiene el poder para
decidir cómo, cuándo y de qué manera recibimos esa información. Con el riesgo,
de solo estar viendo una parte de toda la imagen recortada. Concluyendo que la
información, entretenimiento y formación que se encuentras en los medios,
siempre estará manipulada.
Ahora,
si se ve de una manera externa y lógica. Las estrategias empleadas para la
creación y aplicación de los medios masivos de comunicación son sobresalientes.
Ya que su función ha sido cumplida desde que se crearon y hasta la fecha. No se
han vuelto obsoletas, puesto que siempre se encuentran en constante evolución y
adaptación. Fungiendo como una gran herramienta para diferentes órganos
sociales. Al igual que se volvió un elemento clave en las ciencias de la
comunicación. Permitiendo comprender, entender y comunicarse con grandes grupos
de personas.
Lo
que finalmente vuelve a la pregunta de si son o no algo negativo. Y todo
depende del uso u objetivo que se le dé, al igual que dependiendo de quien las
utilice. En el caso de la sociedad, puede resultar en aspectos mucho más
negativos, debido a la pérdida progresiva de individualidad. Sin embargo, para
empresas, instituciones y grupos específicos, es una gran herramienta para
poder transmitir dicho mensaje; y también es un aspecto merecedor de
reconocimiento. Al final, el punto es buscar un equilibrio entre ambos. Pero no
será posible que cada que vez que sean empleados se pueda o se quiera (por
parte de quien los emite) encontrar el equilibrio. Así que lo último que queda
por hacer como sociedad, es estar consciente de dichas características; y
utilizarlas a nuestro favor al igual que no dejarse influenciar tan fácilmente
por estas mismas. Y en el caso de pertenecer a ese grupo, institución o
empresa; uno debe ser consciente de sus prioridades sin perder la moral. Y
emplear dichos medios, de una manera responsable. Siempre buscando el bien
común y nunca perdiendo de vista la función principal de los medios masivos de
comunicación

